lunes, diciembre 08, 2008

Y como vino...

... se fué.

Esto es: ya no tenemos perro. Valle decidió, igual que antes éramos sus dueños, ahora ya no lo somos, así que se fué y no ha regresado. Incluso iniciamos un pelotón de búsqueda al enterarnos de su desaparición, pero todo fué en vano, y tras vocear su nombre en varias rotondas, nos dimos por vencidos y regresamos al calor de la hoguera (bueno, de la hoguera cuando regresó Kike, que el resto no tenemos ni papa de encenderla).
Y es que ese perro nos engañó a todos. Bueno, o quizás fué sincera, pero como en la casa nadie habla perro, no nos enteramos. Nunca fuímos sus dueños, fuímos esos simpáticos señores que le dieron cobijo, pienso perruno, una jirafa de plástico que morder. Mientras fuímos una novedad, mientras resultamos entretenidos, se quedó con nosotros, pero una mañana su instinto perruno algo demente le susurró a la oreja que volvía a ser mas divertido salir de nuevo a la nacional y perseguir coches ladrando cual posesa... y Valle volvió al camino, dispuesta a desafiar a los elementos, la imprudencia humana y las normas de tráfico.

Mucha suerte allá donde vayas, perra loca. Si un día de da por volver, te guardamos la bolsa de pienso.
Y lo que queda de la jirafa.

2 comentarios:

Madre dijo...

Que descubrimiento , me encanta lo que escribes , creo que me he enterado de mas cosas leyendo tus sabrosos comentarios en el blog , que por el teléfono .
Siento lo de la perra , aparecerá otra , o un gato .
Besos de madre

Anselmo. dijo...

Mama!!!!
Joer, me alegro un montón de verte por aquí.
Un besazo muy gordo.